Patient Stories
La Historia de Ángela
AngelaMi nombre es Angela y tengo 32 años.

A la derecha hay una foto que mi papá se tomó unas 4 horas antes de que un ataque de AEH (causado por un absceso en un diente y una infección de los senos nasales) lo matara. Mientras estaba parado en el patio del frente de la casa, su garganta se le hinchó hasta trancarse. Esta no era la primera inflamación facial. Aun así, él había decidido que no era tan severo como para ir al hospital. Él espero – él esperó mucho. Falleció a los 47 años, unos días después de Acción de Gracias. Mi padre sufrió de estas hinchazones por 33 años durante diferentes etapas de su vida, en diferentes lugares – su cara, manos, pies, área genital, así como en el estómago y tracto intestinal. A veces se hinchaba en diferentes lugares a la misma vez.

Angela's Dad Mi hermana comenzó a hincharse poco después de salir embarazada de su primer hijo. Ella asumió que estaba relacionado con el embarazo y no podía, no quería, creer que se estaba hinchando de la misma manera que le pasó a nuestro padre en tantas ocasiones. Finalmente, a raíz de la muerte papá, le hicieron las pruebas y le diagnosticaron AEH Tipo II. Por varios años, a diario, tomó fuertes medicamentos para el dolor (por órdenes de su médico) para intentar prevenir el dolor que acompanaba la hinchazón que sufría varias veces en semana. Recientemente, a mi hermana le colocaron una cánula en el pecho para recibir infusiones cada 3 días. Ahora, solo sufre de ataques una vez al mes y la severidad de estos ha disminuido bastante. Por suerte, hasta el momento, ninguno de nuestros hijos ha sido diagnosticado con AEH.

Aunque mis pruebas de AEH salieron negativas, a veces me hincho, pero sin la severidad, ni la duración de tiempo que parece afectar al resto de mi familia.

Gracias por leer mi historia sobre AEH.

Angela